Museo de la Evolución

El Museo de la Evolución Humana de la ciudad de Burgos, también conocido por las siglas (MEH) es un gran espacio de divulgación científica y cultural que acoge los hallazgos que han hecho retrotraer la presencia humana en Europa hasta hace más de un millón de años.

Las salas y exposiciones del museo muestran de manera atractiva y didáctica, la historia del hombre como especie a través de los descubrimientos realizados en los yacimientos más importantes del mundo, haciendo especial hincapié en los de la Sierra de Atapuerca.

El museo, obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg, consta de 12.000 metros cuadrados divididos en cuatro plantas.

En la planta -1 se ubica el complejo arqueológico-paleontólogico de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca con reproducciones de la Sima de los Huesos, Sima del Elefante y Gran Dolina. En esta planta también se encuentra el Homo antecessor.

La planta 0 está dedicada a la teoría de la Evolución de Charles Darwin y a la historia de la Evolución humana. Esta planta también acoge diez impresionantes reproducciones de homínidos realizadas por la escultora Elisbeth Daynès.

La planta 1 se ocupa de la evolución cultural, aquí se exponen los diferentes modos de vida y utensilios que utilizaban los homínidos; cazadores, recolectores y pastores.

La 2 planta se centra en la evolución ambiental recreando los ecosistemas de la sabana, la selva y la tundra.

Como no podía ser de otra manera las joyas del Museo de la Evolución Humana son los valiosos y abundantes hallazgos procedentes de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Alguna de las maravillas del museo son:

Homo antecessor, en 1994, en un pequeño sondeo realizado en el nivel TD-6 del yacimiento de Gran Dolina en la Trinchera del Ferrocarril, aparecieron restos fósiles de varios homínidos con unas singulares características anatómicas. Presentaban una combinación de rasgos arcaicos y modernos que no se daban en ninguna otra especie conocida hasta la fecha: dientes semejantes a los de algunos primitivos homínidos africanos y una moderna cara parecida a la del Homo sapiens.

Se trataba de una nueva especie de homínido al que los investigadores dieron el nombre de Homo antecessor, como homenaje a este primer “explorador” del continente europeo. Su descubrimiento ha sido fundamental para el estudio de la evolución humana ya que podría ser el ancestro común de los Neandertales y de nuestra propia especie.

El cráneo nº 5, la Sima de los Huesos se esconde en el rincón más profundo de la Cueva Mayor de la Sierra de Atapuerca. En el fondo de esta pequeña cavidad, cuyo único acceso es un pozo vertical de 13 metros, se ha localizado el mayor yacimiento de fósiles humanos del mundo.

Hasta el momento han aparecido más de 5.000 restos, desde cráneos completos hasta los más pequeños huesos del oído, de 32 individuos pertenecientes a la especie Homo heidelbergensis, que vivieron en la zona hace por lo menos 500.000 años. El cráneo nº 5, también conocido como “Miguelón“, está considerado el más completo de todo el registro fósil mundial.

Excálibur, el hallazgo de un gran bifaz de cuarcita roja, único útil lítico encontrado en la Sima de los Huesos, refuerza la teoría de un comportamiento simbólico de estos Homo heidelbergensis que habitaron la Sierra de Atapuerca hace medio millón de años. Esta bella hacha de piedra, que han llamado ‘Excalibur’, formaría parte del primer ajuar funerario de la historia de la humanidad.

Quizá en esto último se encuentre la explicación al origen de la gran acumulación de restos humanos en el yacimiento: un lugar especial en el que se depositaban intencionadamente los cadáveres de los miembros fallecidos del grupo.

“Museo de la Evolución Humana”

Panacota

INGREDIENTES
(Para 4 personas)
Queso fresco 300 ml
Nata líquida para montar 200 ml
Agua 35 ml
Gelatina en polvo (1 y 1/2 cucharaditas)g
Azúcar vainillado (1/2 cucharadita)g
Sal una pizca
Miel 30 ml
Frutos rojos o del bosque 100 g
Vinagre balsámico 15 ml
Azúcar moreno 10 g

 

PREPARACIÓN

Disolver la gelatina en el agua y dejar reposar cinco minutos. Calentar la miel con la nata en un cuenco hasta que empiece a hervir. Retirar del fuego, añadir el agua con la gelatina y remover.

Disponer el queso fresco en un cuenco, añadir la vainilla y la sal y batir con unas varillas. Agregar la mezcla de nata poco a poco, mezclando con las varillas, hasta combinar todo de forma homogénea. Repartir en  vasitos o cuencos y dejar reposar en la nevera hasta que cuaje, como mínimo tres horas.

Para los frutos del bosque, disponer una mezcla de arándanos, moras, frambuesas, grosellas, etc., en un cazo, añadir 1 cucharada de vinagre balsámico, otra de azúcar moreno y calentar. Remover a bajo fuego hasta que se empiecen a deshacer y suelten sus jugos. Dejar enfriar y repartir en la panacota cuando haya cuajado.

Se puede decorar con fresas, moras, frambuesas.

Delicioso para estas fechas que se acercan, un postre ligero que gustará a todos!!

“Cocinar con amor te alimenta el alma”

Bacalao al pil pil

INGREDIENTES

2 tacos de bacalao
3 ajos enteros
Aceite de oliva
2 cayenas

PREPARACION

Comenzamos poniendo en una sartén una buena cantidad de aceite. En él pochamos 3 ajos y una cayena. A los 3 minutos retiramos los ajos y la cayena.

Freímos los tacos de bacalao en el aceite. Estos son bien gordos, así que los tendremos 4 minutos por cada lado. Una vez fritos los retiramos y reservamos.

Dejamos templar el aceite.

Ahora es momento de ligar la salsa. Vamos poniendo en la sartén el aceite templado y poco a poco vamos “batiendo” con la ayuda del colador. Con un poco de paciencias veréis que la salsa se ha ligado y podemos comer un delicioso bacalao al pil pil.

“Cocinar con amor te alimenta el alma”

Magdalenas caseras

INGREDIENTES

350 gr de harina de trigo.
100 ml de aceite de oliva virgen extra.
100 ml de aceite de semillas o de girasol.
250 ml de leche.
3 huevos.
200 gr de azúcar blanco.
1 pizca de sal (la que puedas coger con dos dedos).

PREPARACION

En un bol grande pon los huevos y el azúcar y bátelos enérgicamente con unas varillas manuales o eléctricas hasta que la mezcla se blanquee y el azúcar se disuelva por completo.

Ralla la cáscara de limón y añádela a la mezcla junto con la sal.

Incorpora poco a poco el aceite, tanto el de oliva como el de semillas, y ve mezclándolo para que se integre bien.

A continuación vierte la leche, también poco a poco, y mezcla.

Añade la harina y la levadura tamizadas, es decir, haciéndolas pasar por un colador para que no caigan con grumos ni apelmazadas. Vuelve a batirlo todo hasta que no haya ningún grumo.

Ahora es muy importante que respetes un cierto re`poso de la masa. Realmente puedes directamente preparar la masa y ponerlas en los moldes y al horno, pero para conseguir un acabado perfectamente esponjoso lo ideal es que tapes el bol con papel film y lo introduzcas en la nevera. Si quieres puedes dejar la masa lista desde la noche anterior, pero realmente con 30 minutos (que es lo que hemos dejado esta vez las magdalenas ) será suficiente.

Precalienta el horno a 200 ºC

Mientras, pon en el molde para magdalenas las cápsulas de papel o bien utiliza directamente cápsulas de silicona sobre una bandeja de horno y vierte en ellos la masa, de forma que solo ocupen las 3/4 partes del mismo para que la masa no se derrame y tienda a ese copete superior que buscamos.

Es opcional, pero te recomiendo espolvorear un poco de azúcar blanco encima de la masa para que se forme la característica costra de azúcar que le da el toque tradicional y artesano definitivo. Eso sí, no te pases, solo un poquito (lo que puedas pellizcar con dos dedos) porque si le echas demasiado puedes arruinar la subida de la masa debido al peso.

Cuando el horno esté a 200ºC introduce el molde o la bandeja de horno con la masa en él a media altura, y hornea entre 15-20 min. Recuerda poner solamente la resistencia de arriba y la de abajo, nada de ventilador central, porque si tu horno no reparte bien el calor cada magdalena quedará más subida de un lado que de otro. Y por supuesto, ni se te ocurra abrir la puerta del horno a media cocción porque dejarían de subir.

Estarán listas cuando empiezen a dorarse, y estate pendiente porque puede ser cuestión de un minuto más que empiecen a tomar un tono demasiado oscuro. Si tienes dudas, haz la prueba de la varilla: pincha con un palillo o varilla una magdalena, y si sale sin restos pegados, están listas. Si no es así déjalas algún minutillo más.

Sacalas del horno y déjalas reposar.

Coge las magdalenas y ponlas encima de una rejilla para que terminen de enfriarse.

Una vez están completamente frías las magdalenas, están listas para degustar.

Puedes conservarlas en una bolsa de plástico bien cerrada, así se mantendrán jugosas (eso sí, siempre y cuando estén completamente frías). Ya las puedes degustar acompañadas de un buen café o té.

“Cocinar con amor te alimenta el alma”

Casa del Cordón

Conocida así por el cordón franciscano que adorna la entrada principal. Fue construida a finales del siglo XV por los Condestables de Castilla D. Pedro Fernández de Velasco y su esposa Dª Mencía de Mendoza y Figueroa.

La familia de los Velasco, duques de Haro, poseían un palacio situado en la calle Cantarranas la Menor -actualmente San Lorenzo- en el que residían durante sus estancias en Burgos, ciudad a la que solían acudir acompañando a los monarcas. Cuando D. Pedro fue nombrado condestable de Castilla, en el año 1473, el viejo palacio resultaba inapropiado para una persona de tan elevado rango. Por este motivo, entre los años 1476 y 1482, los Condestables iniciaron la construcción de un nuevo palacio en unos terrenos situados en la Plaza del Mercado Mayor, llamada anteriormente Corral de las Vacas. El edificio se levantó sobre otros edificios más antiguos, entre ellos uno conocido como Casa de la Princesa, de la que se conservan las columnas y capiteles góticos que aún podemos ver en la nueva calle peatonal abierta en la fachada este.

Las obras de construcción del edificio fueron realizadas por Juan de Colonia y por Simón de Colonia, hijo del anterior. A ellos se deben las columnas y arcos del patio interior, la puerta exterior de la fachada y el arco que comunica el zaguán con el patio. Contaron con la colaboración de alarifes moriscos, que eran expertos en trabajar la madera y la decoración en yeso.

A lo largo de su vida, la Casa del Cordón ha pasado por etapas de esplendor y decadencia. En el año 1906 se acometió una amplia restauración llevada a cabo por su propietario D. Víctor Conde, quien encarga las obras al arquitecto D. Vicente Lampérez. Además de reordenar la fachada principal e incorporar los miradores, derriba y reconstruye toda la fachada de la calle Santander con el fin de aumentar la anchura de esta calle.

La fachada principal es la parte más emblemática de todo el edificio y la que domina todo el conjunto monumental. Constituye un símbolo de la arquitectura civil burgalesa de finales del siglo XV. Está flanqueada por dos torres y coronada por una crestería, lo que le confiere un aspecto de palacio-fortaleza. Es el único edificio de la ciudad de Burgos que conserva pináculos, gárgolas y leones heráldicos, entre otros elementos decorativos.

La portada constituye el elemento más sobresaliente de toda la fachada. Se encuentra ubicada de forma descentrada con respecto al conjunto de la fachada, lo que pudiera explicarse por haber aprovechado el vano de una portada preexistente. En los ángulos superiores del vano de la puerta aparecen dos unicornios que son la representación alegórica de animales guardianes del edificio.

El escudo del linaje de los Velasco está enmarcado en una inscripción que dice:  Un buen morir onra toda la vida . Del mismo modo, la inscripción que bordea el escudo de los Mendoza-Figueroa dice:  Omnia preterunt preter amare deum, (Todo pasa menos amar a Dios). Bajo ambos escudos encontramos la siguiente inscripción:  ESTA CASA MANDAR FACER DO PO FERNAZ DE BLASCO E DONNA MECIA MEDOÇA SEGUDOS CONDES DE HARO. También encontramos en la portada el monograma IHS en el centro del sol eucarístico, un cordón franciscano que recuerda la devoción de los Condestables a San Francisco de Asís y da nombre al edificio y el escudo real. Presidiendo la crestería se encuentra una imagen de San Andrés, que era el patrono tutelar de los Velasco. En las esquinas de las dos torres están incrustados los escudos de las dos familias, en posición oblicua, en coronando las cresterías de ambas torres encontramos el escudo de los Velasco sostenido por un león y el de los Mendoza sostenido por un pegaso.

La fachada este, también llamada fachada del Jardín, fue construida entre los años 1476 y 1482 sobre la Casa de la Princesa. De ella se conservan las columnas y capiteles góticos del siglo XIV, que son los vestigios más antiguos de todo el edificio. En la esquina norte de esta fachada, lindando con la calle del Cordón, existía una torre que fue derribada en el año 1601.

La fachada oeste es la a primitiva fachada, de la que se desconoce la fecha de construcción, fue derruida a principios del siglo XIX para ampliar la calle de Santander. La actual fachada fue construida por el arquitecto Lampérez, autor de una amplia reforma general del edificio.

El patio porticado, con dos pisos de galerías, fue construidos entre los años 1484 y 1497, siguiendo el modelo de palacio renacentista italiano de aquella época. Cada lado está formado por cinco arcos de estilo gótico. En las balconadas podemos ver los escudos de las familias Velasco y Figueroa.

La Casa del Cordón se ha significado a lo largo de su historia por haber sido residencia de los reyes de Castilla durante su estancia en Burgos y por la relevancia de algunos hechos acaecidos en ella.

En el año 1497 tuvieron lugar en la Casa del Cordón los esponsales del príncipe Don Juan, hijo de los Reyes Católicos, con la princesa Margarita, hija del emperador Maximiliano I de Alemania. Este príncipe murió después de su boda, por lo que pasó a ser heredera del trono la princesa Juana.

Los Reyes Don Felipe el Hermoso y Doña Juana es establecieron en Burgos el 17 de septiembre de 1506. Ocho días más tarde Don Felipe fallece en la Casa del Cordón y sus restos fueron trasladados provisionalmente a la cartuja de miraflores.

El acontecimiento más importante acaecido en la Casa del Cordón fue la incorporación del Reino de Navarra a la Corona de Castilla, hecho que tuvo lugar el 11 de junio de 1515.

El Rey Carlos I estuvo en Burgos en varias ocasiones desde 1520, cuando se dirigía a Alemania para ser coronado emperador, hasta 1556 camino de su retiro en el monasterio de Yuste. En todas sus visitas se alojó en la Casa del Cordón.

También Felipe II se alojó en la Casa del Cordón en el año 1560 a su regreso de Flandes después de haber contraído matrimonio con Isabel de Valois.

Felipe III, Felipe IV, Carlos II y Felipe V fueron huéspedes de la Casa del Cordón durante sus visitas a Burgos.

Aunque no existe constancia documental, los Reyes Católicos recibieron en la Casa del Cordón a Cristóbal Colón después de su regreso del segundo viaje. Cuenta la tradición que el oro entregado por Colón a los Reyes fue donado a la Cartuja de Miraflores para dorar el retablo mayor, obra de Gil de Siloé. Hoy podemos ver en una placa colocada en el año 1947 junto a la portada principal una referencia a este hecho.

“Casa del Cordón”

Orbaneja del Castillo

Si hay un lugar en la zona norte de España donde la naturaleza no deja de sorprendernos desde el primer momento es en esta preciosidad de pueblo.

Aunque su nombre así parece indicarlo, aquí no vas a encontrar un castillo, si bien dicen que debió de haberlo en su día.

Tampoco una impresionante iglesia, ni museos, pues aquí los monumentos están hechos por el viento y el agua.

Con cada paso que des vas a disfrutar de un paisaje natural que te sorprende desde que entras hasta que sales.

Orbaneja del Castilo, en la provincia de Burgos en Castilla y León es sin duda uno de los pueblos con encanto del norte de España, con bonitos rincones de arquitectura rural.

Con su origen en la Edad Media, allí convivieron durante siglos mozárabes, cristianos y judíos, y como recuerdo de ello queda el nombre de algunas de sus calles.

Los Reyes Católicos le concedieron la distinción de Villa y así sus habitantes quedaban exentos del pago de impuestos.

Se llega a Orbaneja del Castillo por una carretera serpenteante que discurre por la comarca del Páramo en el Valle de Sedano.

Nada más llegar te sorprendes con un pequeño puente, a la derecha del cual te impresiona la preciosa cascada y a la izquierda verás unas pozas con cristalinas aguas de color turquesa.

Dicha cascada tiene unos 25 metros de caída y se encuentra en un entorno privilegiado, rodeada de vegetación y de casas montañesas construidas en pendiente.

La cascada nace de la denominada Cueva del Agua, que encontraremos subiendo hacia el pueblo por un camino con peldaños al lado de la cascada y que te llevaran al centro del pueblo.

Se encuentra Orbaneja inmerso en un circo de rocas calizas erosionadas por el viento y el agua, en una denominada zona karstica.

Este bonito pueblo se encuentra enclavado en el sorprendente paraje natural de los cañones del Ebro en el límite geográfico que separa Burgos y Cantabria.

Se trata de una pequeña localidad que no tardarás en recorrer, donde encontrarás varias grutas y cuevas, y en la cual en invierno no residen más de 50 habitantes.

A la izquierda del puente, la corriente de agua ha formado unas pozas de fondo rocoso blanco, con un agua de color azul turquesa y totalmente cristalina.

Es un terreno donde hay diseminadas muchísimas pozas, algunas con profundidad suficiente como para ser un lugar al que acuden a practicar submarinismo muchos amantes de este deporte.

Una vez en el pueblo, sorprende una gran plaza que se encuentra cortada por la corriente del agua que viene de la roca.

Durante todo el año la población pasa de tener muy pocos habitantes a ser un lugar muy concurrido por visitantes que llegamos atraídos tanto por la belleza del entorno, como por la buena comida de la que se disfruta.

En Orbaneja las capas de agua freática se filtran horadando las rocas y surgiendo en forma de manantiales, lo que propicia que encontremos diferentes lugares por donde corre el agua.

Estas aguas subterráneas se acumulan en los acuíferos del páramo de Bricia y salen de forma natural por la Cueva del agua.

Dicha cueva se encuentra presidiendo el pueblo, al fondo de la misma plaza y dentro de ella puedes caminar un buen tramo y escuchar como retumba el ruido del agua en las paredes.

Es una cueva natural, en la que sientes esa sensación de que la mano de hombre aún no ha intervenido.

El agua a su paso ha disuelto la roca calcárea y se ha depositado sobre los musgos del lecho del riachuelo, formando así una corteza calcárea blanquecina.

Antiguamente el caudal del agua movía las piedras de unos molinos harineros de los que se conservan algunos restos.

Al lado de la cueva y sobre un peñón rocoso se encuentra la inexpugnable casa de los marqueses de Aguilar.

Subiendo hacia la zona alta del pueblo vamos recorriendo estrechas calles que conservan la arquitectura tradicional, con emblemáticos caserones de piedra labrada y balconadas de madera.

En un lugar conocido como Las eras de Orbaneja del Castillo, encontramos una serie de chozas de piedra.

Son construcciones de planta circular o cuadrada que servían de granero y sitio para poder resguardarse en las tormentas.

Desde la zona más alta de este paraje la vista es impresionante.

En forma de circo, los erosionados torreones naturales forman una muralla rocosa moldeada por la erosión de viento, los caprichos del aire y el agua.

Estos riscos nos dejan ver insinuantes y diferentes formas como el denominado Beso de los Camellos.

Desde aquí también se pueden hacer rutas de senderismo en un entorno dominado por la naturaleza.

Orbaneja del castillo es un capricho de la naturaleza en el que envuelve una magia que no debes perderte.

“Orbaneja del Castillo”

Cueva de Ojo Guareña

Ojo Guareña es el conjunto de cuevas más extenso de la Península, de gran interés espeleológico, con santuarios prehistóricos en el interior y 190 taxaanimales ( 115 terrestres y 75 acuáticas) de ella hay 12 especies acuática y 4 terrestres que son nuevas para la ciencia. Sobre un paquete de calizas y dolomías coniacenses, que descansan sobre un impermeable sustrato de margas y calizas arcillosas, los ríos Guareña y Trema se han introducido en el interior de este macizo del cretácico originando el complejo kárstico.

Desde Burgos se accede por la N-623 que siguiendo por esta carretera hasta la localidad de Cilleruelo de Bezana donde nos desviamos a mano derecha para llegar a Soncillo y donde cogeremos la BU-526 que nos acercara hasta la Merindad. Otra opción es que después de pasar Sotopalacios, nos desviemos por la C-629 y a un kilómetro después de pasar Villarcayo cogemos un cruce a mano izquierda para coger la BU-562, que nos introducirá en la Merindad después de pasar la localidad de Torme.

El Complejo Karstico de Ojo Guareña es uno de los mayores complejos Karsticos de España con sus 110 km. de galerías subterraneas distribuidas en diferentes niveles. El Espacio Natural de Ojo Guareña fue declarado Monumento Natural el 27 de Marzo de 1.996 y forma parte de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León (R.E.N). Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1991, aunque desde 1970 estas cuevas ya tenían una protección como Bien de Interés Cultural por la importancia de sus yacimientos arqueológicos.

El Karst de Ojo Guareña tiene cerca de 400 cavidades de las cuales, varias están conectadas entre sí, formando parte de la Red Principal del Complejo Kárstico de Ojo Guareña. En la actualidad, 14 cavidades principales (y muchas más secundarias) están conectadas a esa Red Principal, cuyo desarrollo topografiado supera los 110 kilómetros. El desarrollo real será, sin duda, mucho mayor, pero las galerías inundadas, derrumbamientos, colmataciones por sedimentos o por concreciones y estrecheces impiden su conexión. La bocas principales conectadas son: Palomera, Dolencias, Huesos, Cornejo, Cuatro Pisos, San Bernabé, del Moro, Sumideros del Trema, la Mina, Sumidero del Guareña, Rizuelos, Torcona, Torquilla y Villallana. Existen muchas otras cavidades principales o secundarias que no conectan, en ocasiones por escasos metros, estando en otros casos enlazadas por las corrientes de agua (comprobadas por coloración).

El Grupo Edelweiss realizó la primera exploración espeleológica en 1956. Desde entonces se han encontrado restos de todas las culturas que han ido habitando la Península Ibérica. Ojo Guareña es uno de los pocos lugares del mundo en el que todavía es posible seguir la evolución de la religiosidad desde el Paleolítico hasta nuestros días del hombre occidental. Destaca la Galería de las Huellas: un conjunto de pisadas de pies descalzos dejadas por un grupo humano prehistórico.

“Cueva de Ojo Guareña”

Ciudad de Frias

Frías es una bonita localidad de la provincia de Burgos en Castilla y León, situada en la que se conoce como la comarca de las merindades, que en 2005 fue declarada Bien de interés cultural.

De villa pasó a ciudad en 1435, gracias al Rey Juan II de Castilla. Título que aun mantiene y le otorga el singular honor de ser la ciudad más pequeña de España.

Su ubicación sobre un abrupto cerro, a los pies de los montes Obarenes, la convirtieron en un punto estratégico en la época medieval. Su singularidad y encanto se ha logrado mantener hasta nuestros días, constituyendo uno de los mejores ejemplos de la arquitectura medieval española.

Ya desde la distancia se atisba ese aspecto militar que caracteriza a Frías, al destacar sobre el perfil del casco histórico su antiguo castillo. Fortaleza que aún se mantiene en pie, haciendo equilibrios sobre un peñasco de forma milagrosa.

Conocido como el Castillo de los Velasco, su recio recinto amurallado se ubica en la parte más occidental de la localidad y aun se puede visitar, previo pago de una simbólica entrada. Tras cruzar el foso por su puente levadizo, es posible acceder al patio amurallado y subir hasta la torre del homenaje para disfrutar de unas vistas únicas sobre el pequeño laberinto de calles estrechas que conforman el casco medieval de Frías.

Justo en el extremo opuesto al castillo,  y también destacando sobre el perfil elevado de Frías, se encuentra la Iglesia de San Vicente. La cual, además de tener un reconocible papel religioso, también cumplió con labores defensivas en su época.

Entre el castillo y la iglesia es posible contemplar una serie de casas colgadas que, soportadas sobre una pared de roca natural, se mantienen al filo del abismo conservando la esencia de la arquitectura tradicional.

Una vez en el interior de Frías, es un lujo perderse entre la maraña de calles empedradas del casco histórico. Todo un entramado de estrechas callejuelas que dan acceso a las tradicionales viviendas construidas con adobe, piedra y madera.

Pasear por su centro histórico es como transportarse varios siglos atrás, hasta el medievo. Un ejercicio práctico para conocer la arquitectura de la época y disfrutar del encanto medieval de Frías.

Algunas viviendas y edificios de Frías están literalmente incrustados en la roca sobre la que se asienta toda la localidad, lo que constituye un verdadero esfuerzo por adaptarse al medio. En algunos casos, desafiando hasta el extremo las leyes de la física.

Tal es el delicado equilibrio que caracteriza algunas de las edificaciones que un vecino nos dijo que muchos cruzan los dedos para que nunca se produzca un terremoto que lo rompa. Confiemos en que eso nunca suceda y cruzaremos los dedos también.

Otro elemento a destacar en Frías es su puente medieval de piedra. Una obra de antigua ingeniería que, con sus cerca de 150 metros de largo y 9 ojos, cruza las aguas del río ebro a los pies de casco histórico.

Los alrededores de Frías también tienen mucho que ofrecer. A menos de un kilómetro se encuentra Tobera, un núcleo rural perteneciente también al municipio de Frías en el que se puede visitar la Ermita de Santa María de la Hoz y un pequeño puente medieval construidos en el interior de una garganta de roca caliza creada por las aguas del río molinar.

Un poco más lejos también se pueden visitar las localidades de Oña y Poza de la Sal (cuna del naturalista Félix Rodríguez de la Fuente).

Viajar hasta estas tres localidades permite realizar una interesante ruta por castillos, iglesias, salinas, monasterios y entramados medievales que forman parte del rico patrimonio de Castilla y León.

Todo un reclamo para los amantes del turismo rural de interior interesados en conocer la historia, la cultura y el patrimonio arquitectónico y monumental de España.

“Ciudad de Frías”

 

 

Monasterio de San Pedro de Cardeña

Monasterio Cisterciense situado a unos 8 kms de Burgos, entre los pueblos Cardeñajimeno y Carcedo de Burgos. No existen fuentes documentales directas que hablen de la fundación de Cardeña. En los 373 documentos de compra-venta y donaciones que se registran en el Becerro Gótico de Cardeña (899-1085) no está consignada la escritura fundacional. Antiguos historiadores benedictinos han considerado este monasterio como el primer cenobio de esa orden fundado en España. Algunos han apuntado el hecho de que, probablemente, pudiera haber existido ya en el siglo VIII. Sin embargo, ante la escasez de noticias en los documentos escritos, y teniendo en cuenta la poca fiabilidad de algunos datos, la historiografía moderna no ha podido precisar bien los orígenes de esta abadía.

La fecha de la segunda repoblación de Cardeña constaba, al parecer, en un breviario antiguo que pudo consultar en el siglo XVIII el que fuera abad de este monasterio -nombrado en 1721-, Fray Francisco de Berganza (1663-1737). En el año 899 fue poblado el monasterio de Cardeña por el rey Alfonso de León” (Antigüedades de España I, 175).

Del mismo año se habla en el Cronicón de Cardeña. Y en los Anales Compostelanos se lee: “Era DCCCC.XXX.VII fuit Cardena populata”. A partir de esta fecha, en particular desde el año 902, en el que consta una donación hecha al monasterio por el conde Gonzalo Tellez y su esposa, es posible seguir con suficiente objetividad la historia de Cardeña hasta nuestros días, aunque exista algún vacío documental, sobre todo en las épocas en que el monasterio estuvo abandonado, esto es, desde el año 1835, cuando por voluntad de Álvarez Mendizábal son dictadas en España las leyes de desamortización y exclaustración de los religiosos, hasta el año 1942, momento en el que se restaura la vida monástico en el lugar. El monasterio se encontraba en bastante mal estado y fue utilizado como cárcel por el bando nacional en la guerra civil.

San Pedro de Cardeña es célebre por la santidad de los 200 monjes que fueron martirizados por los musulmanes durante la invasión árabe a finales del siglo IX, en tiempos del abad Sancho. Canonizados en 1603, acontecimiento que va a suscitar una demanda exorbitante de reliquias, además de un importante movimiento devocional en torno a los santos Mártires. El monasterio refuerza su celebridad y hasta él acuden muchos devotos, entre ellos el rey Felipe III y su esposa la reina Doña Margarita de Austria.

El Cid Campeador y San Pedro Cardeña:

San Pedro de Cardeña es también es conocido por su vinculación con el héroe castellano Ruy Díaz (1043-1099), el Cid Campeador, quien dejó a su esposa y a sus dos hijas al amparo del monasterio, bajo la protección y hospitalidad del santo abad Sisebuto († 1086) y de sus monjes, cuando partía, en el año 1081, a sus empresas guerreras en el destierro. Y aquí reposarán los restos del Campeador tres años después de su muerte, acaecida en Valencia el año 1099.

Cardeña fue un importante foco cultural en el siglo XI a través de su famoso scriptorium, foco de difusión de los textos benedictinos por excelencia, a saber, la Regla de San Benito y el Libro de los Diálogos de San Gregorio Magno, obras que alcanzaron gran popularidad y enorme influencia en la cultura y literatura religiosas de la Edad Media, sin olvidar el Libro de los Morales del mismo San Gregorio, primer manuscrito copiado en el scriptorium caradignense del que se tiene noticia (año 914), además de otros códices que hicieron famosos ya en el siglo X a los monjes amanuenses de Cardeña.

Arte prerrománico:

Los únicos restos artísticos que se conservan de la época condal son parte de la llamada torre del Cid o torre de Doña Jimena. Edificada a finales del siglo X o en la primera mitad del XI, está adosada a la iglesia abacial. Esta torre que, al parecer, fue construida exenta al templo románico primitivo, no fue destruida junto con la iglesia cuando se construyó el nuevo templo de estilo gótico, sino que se integro en su conjunto, lo que hizo preciso la construcción de una escalera de caracol adosada, de extraordinaria belleza arquitectónica, para acceder a los pisos superiores de la torre. Se compone de cuatro cuerpos; los tres primeros conservan la estructura románica primitiva, con ventanas saeteras en su parte baja, de medio punto en el segundo cuerpo, y geminadas en el tercero; el último cuerpo es un añadido del siglo XV, también con ventanas geminadas y vanos para campanario, con escudo en uno de sus ángulos, y rematado en su altura con cuatro esbeltos y decorados pináculos góticos, de cuyos pies salen cuatro esculpidas gárgolas como desaguaderos del tejado.

En su parte baja, aun quedan vestigios de carácter visigótico o prerrománico en las columnas y capiteles de sus ventanales, apareciendo en ellos elementos simbólicos propios de dicho periodo: la espiral, la piña, las aves…

Los alrededores son un remanso de paz y tranquidad,

una visita que no debes perderte.

“Claustro de San Pedro de Cardeña”

Embutidos Valdesgueva

Historia: Tradición, Familia y Calidad

Hace mas de 30 años la familia Sánchez comienza su andadura en la elaboración de embutido artesanal. Embutidos Valdesgueva nace como una empresa familiar de segunda generación, dedicada a la elaboración de embutido artesanalmente con un objetivo claro, la gran calidad de todos sus productos.

La fábrica está situada en Cilleruelo de Arriba, pueblo situado en la provincia de Burgos. El nombre de Valdesgueva está inspirado en el Valle de Esgueva por su cercanía a este valle estrecho y fértil, cuyo paisaje es característico por su riqueza forestal y campos de labor.

Todo lo que producen lo hacen de forma familiar entre un número muy reducido de personas, el objetivo es controlar hasta el mínimo detalle de la producción, de esta manera se aseguran de que los productos tengan la mayor calidad.

Seleccionan la mejor materia prima, fundamental para obtener un producto de alta calidad. No tienen stock, es decir, lo que mandan a tienda o clientes es producto recién elaborado, en caso de productos frescos, o recién terminada su curación para productos curados. Con el objetivo de vender el producto en su momento óptimo con su mayor calidad.

Mimar y cuidar de los pequeños detalles es lo que les hace mejorar día a día en la elaboración de los productos.

El chorizo casero Valdesgueva tiene un sabor inconfundible. Perfecto para cocinar, como merienda y aperitivo.

La mejor selección de productos de caza perfecto para picoteo y meriendas.

El chorizo fresco es Ideal al vino, en tus guisos, cocidos y barbacoas.

Lomo en sus distintas variantes, lomo embuchado curado perfecto para meriendas y lomo adobado ideal frito, rebozado y a la plancha.

El mejor “jamón de vaca”. Tiras de la mejor cecina que se deshacen en la boca. Perfecta como entrante.

La fusión de tradición y calidad hacen que los productos hablen por si solos.

“Embutidos Valdesgueva”